En El Gran Musical, nos acompañó Vanessa Velázquez, experta en temas laborables con quien hablamos sobre la propuesta del ministro de trabajo, Harold Burbano para que empleadores y trabajadores puedan establecer acuerdos sobre la distribución de las horas de trabajo semanales y mensuales sin eliminar derechos ni convertir el empleo en trabajo por horas.
Según Valeria Velásquez, esta medida podría ser una herramienta para ordenar el mercado laboral, especialmente en un país donde la informalidad es de aproximadamente el 50%. El objetivo es que más personas pasen de trabajos informales a empleos formales, con todos los beneficios de ley.
Una de las grandes ventajas de esta iniciativa es que permitiría adaptar los horarios a la realidad de cada persona. Por ejemplo, estudiantes podrían trabajar de 7:00 a 10:00 de la mañana y luego continuar su jornada en la tarde hasta completar las 8 horas. Lo mismo aplica para madres que necesitan dividir su tiempo entre el cuidado de sus hijos y sus responsabilidades laborales.
Velásquez aclara que este cambio no significa un retroceso en derechos laborales. El sueldo, los décimos, vacaciones y beneficios se mantendrían intactos. Lo único que cambiaría sería la forma en que se organiza la jornada laboral.
Para ella, el problema de reformas anteriores no fue técnico, sino político: no hubo la decisión de ejecutarlas. Además, recomienda que esta reforma se construya junto con mesas de trabajo entre el Ministerio y representantes de distintos sectores productivos.
Sin embargo, también existen desafíos. El Código del Trabajo actualmente solo permite pausas de hasta dos horas en la jornada, lo que podría frenar la aplicación de esta medida. Otro obstáculo es que estos acuerdos podrían aplicarse solo a contratos nuevos y no a los ya existentes. A pesar de eso, la experta considera que esta propuesta beneficiaría especialmente a jóvenes y familias, y que de implementarse correctamente, a partir de 2026 podría abrir nuevas puertas al empleo en Ecuador.
Escucha la entrevista aquí: