El doctor Santiago Córdova, ginecólogo obstetra, explicó que la edad más fértil de la mujer se encuentra entre los 20 y 30 años, manteniéndose buena hasta los 35. Posteriormente, la fertilidad disminuye notablemente y, a partir de los 38 años, suelen requerirse técnicas de reproducción asistida como la fertilización in vitro, que implican un alto costo económico y emocional. Además, la calidad del esperma masculino también influye, haciendo que la planificación y el cuidado temprano sean clave para concebir.
Entre los factores que afectan la fertilidad, Córdoba destacó tanto aspectos femeninos como masculinos. En mujeres, el síndrome de ovario poliquístico, problemas de trompas y alteraciones hormonales como hipotiroidismo o síndrome metabólico pueden dificultar la concepción. En hombres, la exposición a químicos, estrés laboral, alcohol, tabaco, esteroides y altas temperaturas testiculares por saunas o ciclismo afectan la producción de esperma y su calidad.
El especialista recomendó acudir a un especialista si después de seis meses de relaciones sexuales regulares no se logra el embarazo. Los exámenes iniciales incluyen espermiograma en hombres y pruebas hormonales, ecografía y evaluación de trompas y ovarios en mujeres. Además, resaltó la importancia del manejo del estrés y la vida saludable, ya que la ansiedad y problemas metabólicos o autoinmunes pueden interferir en la fertilidad.
Finalmente, Córdoba habló sobre los avances en tratamientos de reproducción asistida, como la selección embrionaria, técnicas de ICSI y fertilización in vitro de alta precisión, que permiten prevenir enfermedades genéticas y mejorar los porcentajes de éxito. Si bien son costosas, estas técnicas se realizan con éxito en Ecuador. El doctor recordó que los interesados pueden comunicarse directamente con su consultorio para recibir orientación personalizada sobre fertilidad y planificación familiar.