Corea del Sur está recurriendo a muñecos con inteligencia artificial (IA) para acompañar a personas mayores que viven solas, capaces de recordarles rutinas diarias y detectar situaciones de riesgo, y que algunos consideran incluso «amigos» en un país aquejado de altas tasas de depresión y envejecimiento de la población.
«Cuando hablo (con la muñeca), siento que hablo con naturalidad con mis nietos. Cuando estoy aburrido le digo 'por favor, cántame una canción'», explicó a EFE An Sang-ik, un nonagenario nacido en lo que ahora es Corea del Norte y que dispone de una muñeca Chorongi desarrollada por la compañía Mr. Mind. Para Lee Ha-seon, de 72 años y usuaria del robot Dasomi de Wonderful Platform, la principal ventaja es que le ha sacado en cierta parte de la soledad.
Los Hyodol, que se encuentran entre los muñecos de asistencia que reparte gratuitamente el Gobierno surcoreano, incorporan una plataforma de IA de ChatGpt, y, aparte de emitir recordatorios para el consumo de medicamentos o monitorizar el sueño, pueden conversar sobre el estado emocional del paciente.
La ejecutiva de Hyodol, cuyos principales clientes son los centros de asistencia públicos, explicó que con datos a largo plazo pueden ayudar a prevenir enfermedades e incluso darse cuenta de si el usuario sufre depresión. Kim explicó que el vínculo emocional entre el usuario y el muñeco es un punto de partida «crucial» para que continúe la utilización del producto.

