La falta de descanso, el estrés o una mala alimentación son enemigos silenciosos que acaban drenando tu energía y motivación. Además, el sedentarismo, el exceso de pantallas o la falta de pausas activas, desgastan nuestro cuerpo y mente.
Daniela Suquilanda, especialista en suelo pélvico, indicó que este es un problema muy frecuente, que con el tiempo puede generar una brecha muy importante con la pareja y que resulta muy difícil recuperar. La monotonía se vuelve parte de la rutina, por lo que hay que tomarlo con toda la seriedad del caso para revertirlo y que no se vuelva parte de nuestro día a día.
¿Cuáles son esos malos hábitos?
- Sedentarismo: Cuerpo más rígido, tenso y sin movimiento, sin circulación y bajo de tono. Todos estos factores hacen que la circulación no llegue hasta nuestra cavidad pélvica.
¿Cómo revertirlo? Realizando ejercicios de fuerza, movilidad pélvica y entrenamiento cardiovascular para activar endorfinas. - Estrés crónico y cortisol elevado: El estrés es un gran ladrón de líbido. Apaga la producción de las hormonas sexuales.
¿Cómo revertirlo? Con respiración diafragmática, pausas de descanso y técnicas de mindfulness sexual. - Alcohol, drogas y consumo de ultraprocesados: Son excitantes neurológicos y nos afectan hormonalmente y no tenemos una líbido natural.
¿Cómo revertirlo? Con alimentación rica en Omega 3, zinc y magnesio - Descuido del suelo pélvico: Un suelo pélvico débil reduce sensibilidad y los orgasmos por lo que resulta importante practicar Kegels, o ejercicios hipopresivos.
Cambiar de hábitos no solo te proporcionarán más energía, salud y bienestar, sino que podrás disfrutar de tu sexualidad de una manera más plena y consciente.

