En la clasificación global de las mejores cocinas del mundo, Ecuador se ubicó en el puesto 49, compitiendo con países de amplia tradición culinaria. Este resultado refleja la diversidad de sabores del país y la fuerza de su cocina regional, que combina productos del mar, de la Sierra y de la Amazonía.
Entre los platos mejor valorados destaca el encebollado, considerado uno de los mejores platos a base de pescado a nivel mundial y frecuente protagonista en listas internacionales. También figuran la fritada, el bolón de verde, los llapingachos y la fanesca, que han sido reconocidos por su sabor, historia y preparación tradicional.
Las bebidas ecuatorianas también obtuvieron protagonismo. La colada morada aparece entre las mejores bebidas no alcohólicas del mundo, mientras que el canelazo se posiciona como uno de los cócteles tradicionales mejor valorados, especialmente por su vínculo con las festividades andinas.
En el campo de los postres, el helado de paila logró un lugar destacado entre los mejores dulces artesanales del mundo, gracias a su elaboración tradicional y sabores naturales. Este reconocimiento resalta el valor de las técnicas ancestrales que aún se mantienen vivas en el país.
Estos resultados confirman que la gastronomía ecuatoriana no solo conserva su identidad, sino que gana espacio en la escena internacional. Los rankings de Taste Atlas colocan a Ecuador como un destino gastronómico en crecimiento, donde la tradición, la diversidad y el sabor se convierten en carta de presentación ante el mundo.