En una sociedad obsesionada con la productividad, permitirnos no hacer nada parece casi un acto de rebeldía. Sin embargo, ese descanso deliberado tiene más beneficios de los que imaginamos. El llamado "ocio consciente" no solo es válido, sino necesario para restaurar el equilibrio mental y físico.
Camila Matus, especialista en bienestar y salud, fue la invitada en Café Fm Mundo y explicó que detenernos, aunque sea solo cinco minutos al día, recarga el cuerpo y la mente. Estas pausas deben ser con actividades que sean relajantes, para que nuestro cerebro no tenga estímulos ya que ahí se activa "la red neuronal por defecto", que es la responsable de la creatividad, consolidación de la memoria y la resolución de problemas.
El ocio consciente no es pereza; es conectar con actividades sencillas como tumbarse en el pasto, caminar descalzos, bailar sin motivo o simplemente observar el cielo. Este tipo de pausas activan neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, reducen el cortisol (la hormona del estrés) y fortalecen nuestro bienestar emocional.
La experta indicó que hay una técnica que ayuda a diferenciar en qué momento el cerebro está tenso y en qué momento está relajado y nos compartió esa fórmula secreta.
Así que, la próxima vez que no hagas nada... hazlo con intención. Tu cuerpo y tu mente lo agradecerán.

