Ecuador por fin se filma

El plan que cambia el cine en Ecuador: 37% de retorno

Ecuador activa el Certificado de Inversión Audiovisual (CIA), con retorno de hasta 37%, y Ecuastudios inaugura el sistema con "Perros, pelos y películas".

Valeria Alarcón

8 Enero de 2026
Ecuador entra al juego global con incentivo audiovisual y primera película.
Ecuador entra al juego global con incentivo audiovisual y primera película. Shutterstock

Ecuador acaba de dar un paso que la industria audiovisual venía esperando hace años: entrar, de forma oficial, al mapa de los países que compiten por producciones internacionales gracias a incentivos claros. La novedad es el Certificado de Inversión Audiovisual (CIA), un mecanismo tributario que permite recuperar hasta el 37% de los costos y gastos realizados en el país en servicios audiovisuales y logísticos, bajo reglas y controles establecidos. 


La primera empresa en inaugurar este sistema es Ecuastudios, encabezada por Ana Cecilia Alvarado, con un proyecto que, por su tono, busca llegarle a audiencias amplias: una comedia romántica titulada "Perros, pelos y películas", protagonizada por Danilo Carrera, que se rodará en Cuenca y que apunta a estrenarse en 2027. 

¿Qué cambia realmente con el CIA?

El incentivo no es un "premio artístico" ni una curaduría de guiones. Es, sobre todo, una herramienta financiera para atraer inversión y mover la economía local: equipos, servicios, locaciones, hoteles, alimentación, transporte, logística, técnicos, postproducción. En otras palabras: que la producción llegue, gaste en Ecuador y deje trabajo. 
En la práctica, el CIA funciona como un título valor emitido por el SRI a favor de una productora (nacional o extranjera) por un porcentaje de gasto elegible. Ese certificado puede negociarse en el mercado, lo que permite convertir ese beneficio en liquidez. Es una fórmula usada en otros países para volver más competitivo el costo final de filmar en un territorio. 

Lo que Ecuador busca al "entrar a la cancha"

La meta es clara: que Ecuador deje de producir solo para el mercado local y se convierta en un destino posible para coproducciones, películas, series o documentales con estándares internacionales. Esto importa porque hoy las plataformas funcionan como un gran mercado de contenidos: compran, distribuyen y se asocian con productoras para desarrollar proyectos; los modelos de financiamiento ya no son los de hace una década y cada vez se usan más esquemas mixtos (preventas, inversión privada, socios, licencias territoriales). 


Además, el incentivo abre una conversación grande: si Ecuador quiere atraer producciones, necesita no solo buenas locaciones, sino también facilidades ágiles, permisos claros y apoyo interinstitucional. Ahí entra el potencial del turismo: cuando una producción se filma en el país, también exporta "marca país" y puede convertir paisajes en deseo de viaje. 

Reglas básicas y por qué el éxito se mide en pagos

El proceso de selección y aprobación del incentivo se gestiona a través del COSICA, un comité sectorial que reúne instituciones del Estado y representantes del sector. La lógica central es de cumplimiento y trazabilidad del dinero: que la inversión sea demostrable, que el gasto sea real y que las reglas se respeten. 

Y aquí viene el punto clave: para que el sistema funcione y Ecuador gane credibilidad, el éxito no se medirá solo por si una película gusta o no. Se medirá por algo más frío, pero decisivo: que el incentivo se devuelva correctamente y a tiempo cuando corresponda. Si eso pasa, el país se vuelve "serio" ante el mercado global y otras producciones se animan a venir. 


¿Qué oportunidades abre para el talento local?


Si el mecanismo se consolida, el efecto dominó puede ser potente:

  • Más empleo técnico: cámaras, sonido, arte, producción, maquillaje, vestuario, locaciones.
  •  Mejor formación y estándares: cuando llegan producciones exigentes, sube la vara.
  • Servicios alrededor: hoteles, transporte, catering, construcción, seguridad, alquileres.
  • Coproducción real: historias locales contadas con ventanas internacionales.


Para Ecuastudios, "Perros, pelos y películas" también suma una capa social: el proyecto planea impulsar una campaña de adopción de perros alrededor del estreno, aprovechando el alcance del contenido como motor de conciencia. 


Ecuador, en resumen, ya no está "mirando la liga" desde la grada. Entró al partido. Ahora toca jugarlo bien: ejecutar, cumplir, pagar a tiempo y demostrar que aquí se puede producir con calidad... y con reglas claras.

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