Analizamos una de las decisiones más polémicas del gobierno del presidente Daniel Noboa: la eliminación del subsidio al diésel. El invitado, Carlos de la Torre, exministro de Economía y Finanzas, calificó la medida como histórica, aunque advirtió que su aplicación podría generar efectos recesivos en la economía ecuatoriana. La discusión giró en torno al dilema entre la necesidad de sanear las cuentas fiscales y el riesgo de debilitar una recuperación económica aún frágil.
De la Torre recordó que el subsidio representaba un costo anual de alrededor de mil cien millones de dólares para el Estado, un alivio que ahora se trasladará a la caja fiscal. Sin embargo, alertó que retirar esa cantidad de dinero del consumo interno puede golpear la demanda y frenar el repunte económico observado en los primeros meses de 2025. "No es solo un tema de cuentas fiscales, sino de los efectos macroeconómicos en una economía que recién empezaba a recuperarse", señaló el exministro.
El impacto inmediato recaerá sobre el transporte y los precios de los productos básicos, generando una presión inflacionaria que, según De la Torre, reducirá el poder adquisitivo de los hogares. Si bien se prevén compensaciones para el transporte público de pasajeros, no se contemplan medidas similares para el transporte de carga, lo que encarecerá la producción y, en consecuencia, las exportaciones nacionales. Esto, advirtió, podría restar competitividad al Ecuador frente a países vecinos como Colombia y Perú.
Otro punto crítico fue el destino de los recursos. Aunque el gobierno asegura que la eliminación del subsidio permitirá atender áreas sensibles como salud y seguridad, De la Torre expresó dudas sobre si realmente se canalizarán hacia esos sectores. "Mucho de ese dinero puede terminar en el pago de deuda externa o en reponer los recursos gastados en la campaña electoral", cuestionó, recordando la experiencia reciente con el incremento del IVA, cuyos ingresos no se dirigieron en su totalidad a seguridad, como se prometió.
Finalmente, el exministro propuso alternativas como una mayor lucha contra la evasión fiscal, la revisión de exoneraciones tributarias y un mejor control en aduanas, medidas que podrían generar ingresos sin afectar directamente al consumo. Sin embargo, advirtió que el país enfrenta tiempos difíciles: "La medida es necesaria, pero tomada en este momento puede agravar la desigualdad y aumentar la pobreza". La entrevista cerró con la interrogante sobre si la decisión se sostendrá frente a las presiones sociales y políticas que ya comienzan a manifestarse.