Ecuador 2026

Entre la improvisación y la urgencia de un rumbo claro

Ecuador atraviesa un 2026 marcado por la incertidumbre, la inseguridad y una profunda crisis institucional. Para el analista político Gustavo Isch, el principal reto del país no es nuevo, pero sí urgente: dejar atrás la improvisación y construir una estrategia clara que permita enfrentar los problemas estructurales que hoy definen el presente y el futuro de los ecuatorianos.

Camila Villacís

28 Enero de 2026
¿Qué le depara al Ecuador en el 2026?
¿Qué le depara al Ecuador en el 2026? Foto: Presidencia de la República

En El Gran Musical, analizamos la coyuntura nacional, los problemas que aquejan a los ecuatorianos y qué le depara al Ecuador en la justicia, economía, política y relaciones internacionales. Todo esto lo hablamos junto a Gustavo Isch, analista político. 

Isch señala que el año arranca con un escenario complejo, arrastrando los efectos de un 2025 difícil. En materia de seguridad, considera que no existe una verdadera decisión política y que el Gobierno se mueve más por libretos publicitarios que por acciones sostenidas.

A su criterio, no se trata de culpar a otros países por el tráfico de drogas, sino de asumir errores internos y preguntarse qué se está haciendo realmente para frenar el transporte de estupefacientes dentro del territorio nacional.

Sobre la relación con Colombia y la disputa arancelaria, el analista advierte que Ecuador tiene más que perder con la aplicación de un arancel del 30 %. Recuerda que las reuniones de gabinetes bilaterales no deberían darse solo en medio de conflictos, sino de forma permanente, más aún cuando han pasado más de tres años sin este tipo de encuentros. 

Para Isch, el diálogo constante es clave para evitar decisiones que terminen afectando la economía y la cooperación regional.

En el plano institucional, el panorama tampoco es alentador. Isch habla de una descomposición en el sistema de justicia, con jueces cuestionados por liberar criminales de alto perfil o alterar sentencias, lo que debilita la confianza ciudadana. 

En la Asamblea Nacional, asegura que se repiten viejas prácticas: bancadas divididas, negociaciones por intereses y posturas ideológicas rígidas que frenan acuerdos en temas clave para el país.

Finalmente, el analista califica el futuro del Ecuador como de "pronóstico reservado". A esto se suma su crítica a las constantes salidas del presidente del país, incluso en momentos en los que se lo necesita enfrentando al crimen organizado. 

Viajes sin resultados claros, planes que se anuncian y se reformulan, y casos como el del juez Carlos Serrano —del que se conoció el escándalo, pero no avances concretos en la investigación— reflejan, según Isch, un país que sigue esperando liderazgo, rumbo y decisiones de fondo.

Escucha la entrevista aquí: 
 

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