Un grupo de investigadores de la Universidad Médica de Nara, en Japón, ha desarrollado una sangre artificial que puede ser utilizada en pacientes de cualquier grupo sanguíneo.
Este avance podría revolucionar las transfusiones de sangre, especialmente en emergencias y zonas con escasez de donantes.
Características destacadas:
• Compatibilidad universal: Al carecer de antígenos que determinan los grupos sanguíneos, esta sangre sintética puede ser transfundida a cualquier paciente sin riesgo de rechazo.
• Almacenamiento prolongado: A diferencia de la sangre donada, que requiere refrigeración y tiene una vida útil limitada, la sangre artificial puede almacenarse a temperatura ambiente durante más de un año.
• Producción eficiente: Se elabora extrayendo hemoglobina de sangre caducada y encapsulándola en una membrana sintética, creando glóbulos rojos artificiales estables y libres de virus.
• Ensayos clínicos prometedores: Desde 2022, se han realizado pruebas en voluntarios humanos con resultados positivos, sin efectos secundarios significativos.
Este desarrollo no solo facilitaría las transfusiones en situaciones de emergencia, sino que también podría ser crucial en regiones con acceso limitado a bancos de sangre.
Los científicos esperan que, tras completar las pruebas necesarias, esta sangre artificial esté disponible para uso clínico antes del año 2030.

