El director y guionista ecuatoriano Jorge Ulloa visitó la cabina de Fm Mundo para compartir una noticia que mezcla nostalgia, desafío y futuro: la nueva etapa de Incine, la escuela de cine de Quito donde nació Enchufe.tv y se formaron varias figuras de la televisión y el cine nacional.
Ahora, Ulloa asume la promotoría del instituto, consciente de que no se trata solo de administrar un espacio académico, sino de sostener un verdadero hito cultural para el país.
Durante la entrevista, recordó su participación en Shark Tank México y la frase que se volvió viral: "la pasión no paga las nóminas". Frente a esa lógica fría, Jorge defendió con firmeza la idea de que, sin pasión y cierta dosis de obsesión, es imposible sostener carreras tan inestables como las de cine, comunicación, televisión o creación de contenidos.
Para él, la pasión no es un lujo romántico, es el motor que permite resistir los "no", las puertas cerradas y la frustración constante de las industrias creativas.
Jorge hizo hincapié en que Incine no es cualquier institución. Fue fundada por Camilo Luzuriaga y Lisette Cabrera, a quienes reconoce como padres del cine ecuatoriano.
Desde sus aulas surgió Enchufe.tv y una generación de realizadores, actores y productores que hoy marcan la pauta en el audiovisual local. Perder esa escuela habría sido, en sus palabras, un "desastre cultural" para el país.
El director conectó esta idea con un tema que le preocupa: la autoestima de la identidad ecuatoriana. Comparó la visibilidad de Colombia o México, cuyos imaginarios culturales se consumen en todo el mundo, con la realidad ecuatoriana. Recordó que esa proyección no solo depende de migración o tamaño de mercado, sino también del fortalecimiento de industrias culturales: música, gastronomía, audiovisual. Y esas industrias, subrayó, se construyen desde la academia. Sin academia no hay industria, y sin industria no hay autoestima nacional sólida.
La nueva etapa de Incine implica una expansión. Antes era un instituto superior de realización y actuación, con énfasis en dirección, actuación, fotografía y sonido. Ahora se proyecta como Instituto Superior de Artes, Cine y Comunicación, abarcando bellas artes, cine documental, prensa, nuevos medios y más ramas vinculadas a la comunicación y al arte contemporáneo. La meta es formar profesionales capaces de contar historias desde su identidad individual y colectiva.
Jorge destacó también la alianza con Mauricio Aguirre, especialista en educación superior, y los convenios con universidades internacionales que permitirán a los estudiantes articular su formación tecnológica con licenciaturas, maestrías y otros programas avanzados. La idea es que quienes antes debían ir a Buenos Aires, Madrid o Nueva York a estudiar cine, ahora encuentren en Quito una opción competitiva y más accesible.
Finalmente, explicó que Incine mantendrá su esencia de escuela de autor, empujando a los estudiantes a conocerse profundamente —luces y sombras— para lograr una verdadera originalidad. Y sumó un componente clave: un modelo de educación dual junto a su empresa Touché Films/Enchufe.tv, donde los alumnos participarán en comerciales, sketches, series y largometrajes reales.
Su objetivo es claro: una película al año hecha desde la escuela, más allá de si triunfa en taquilla, como laboratorio vivo de industria y aprendizaje.

