El pasado domingo se cumplieron los primeros cien días del gobierno de Daniel Noboa, y los análisis sobre su gestión muestran un panorama mixto. Santiago Basave, analista político y docente de la Universidad San Francisco de Quito, señaló que, pese a errores graves en la administración, el presidente mantiene un margen importante de popularidad. "Lo cual es un gran motivo para que haya un cambio en la política", afirmó.
Entre los principales problemas identificados en este inicio de gestión están las decisiones erráticas de algunos miembros del gabinete y asesores cercanos, quienes muestran desconocimiento del manejo de la administración pública. Según Basave, este factor estructural ha limitado la capacidad del gobierno para tomar medidas consistentes en temas clave como la seguridad y la política económica. Asimismo, el analista destacó la importancia de que el presidente rodee su gobierno de personas con experiencia para corregir estos errores.
La seguridad sigue siendo uno de los grandes retos del país. Aunque se han tomado acciones coyunturales en cantones como Durán, la ausencia de una política pública integral limita el impacto real en la reducción de la delincuencia y del crimen organizado. Basave enfatizó que la juventud del presidente no es el problema central, sino la falta de experiencia del equipo en el que confía para manejar estas decisiones estratégicas.
En materia económica y social, se reconocen avances en indicadores macroeconómicos y en la relación con organismos internacionales, aunque persisten desafíos en la salud y en la provisión de servicios básicos. El analista resaltó que las mejoras económicas deben traducirse en beneficios directos para la población, especialmente en provincias donde el acceso a salud, educación y vivienda sigue siendo limitado.
Finalmente, la relación con la Asamblea Nacional y la convocatoria a consultas y marchas generan debates sobre el rol del presidente. Basave señaló que, si bien estas acciones buscan movilizar apoyo ciudadano, el presidente debe centrarse en gobernar y garantizar la entrega efectiva de bienes y servicios a la ciudadanía. Según él, la atención inmediata a la salud y la seguridad, así como la corrección de errores administrativos, son fundamentales para consolidar la gestión en los próximos meses.