Sol, salud mental y emociones

Más allá del verano feliz: cómo influye el sol en tu salud emocional

La luz solar puede elevar la serotonina, regular el sueño y hacernos sentir mejor. Pero el "efecto verano" también tiene matices según edad, género y lugar.

28 Julio de 2025
La luz solar también influye en tu mente.
La luz solar también influye en tu mente. Shutterstock.

¿El sol nos hace realmente más felices?
Con la llegada del verano, muchas personas se sienten más animadas, con energía renovada y mejor humor. No es casualidad: existe un fenómeno conocido como "efecto verano", que tiene fundamentos científicos sólidos. 

Según la psicóloga Carla Mendoza, de la Universidad de Talca, la exposición prolongada a la luz solar estimula la producción de serotonina, neurotransmisor clave en la regulación emocional.


Pero no se trata solo de luz. El verano también coincide con vacaciones, mayor contacto con la naturaleza y un respiro de la rutina. Esa combinación potencia la sensación de bienestar. Estudios publicados por la National Library of Medicine indican que la luz natural también eleva la melatonina, hormona que regula el sueño, fortaleciendo así el equilibrio mental.


Luz solar = más serotonina y mejor humor
La exposición a la luz natural activa procesos cerebrales que nos hacen sentir más positivos y alerta. Esta estimulación mejora la concentración y reduce síntomas depresivos en muchas personas.


Vacaciones, naturaleza y movimiento: el cóctel emocional del verano
Descansar, estar al aire libre, moverse más y romper la rutina cotidiana son ingredientes clave del buen ánimo estacional. Todo ello se potencia con un entorno natural y tiempo para uno mismo.


No todos se sienten mejor con el calor
El llamado trastorno afectivo estacional (TAE) también puede manifestarse en verano. Aunque más común en invierno, algunas personas experimentan insomnio, ansiedad, irritabilidad y hasta hipomanía debido al exceso de luz y calor. El psiquiatra Juan José Trebilcock advierte que la sobreestimulación lumínica puede alterar el ritmo circadiano en personas sensibles.


Edad, género y contexto social también influyen
Niños y adolescentes se benefician especialmente del sol al estar más activos y al aire libre. En cambio, adultos mayores, con menor movilidad, pueden tener una síntesis limitada de vitamina D y mayor riesgo de depresión. Además, estudios muestran que las mujeres son más propensas al TAE, posiblemente por factores hormonales y carga mental.


¿Y en Quito, qué pasa?
Al estar en la Mitad del Mundo, la capital ecuatoriana recibe una alta dosis de radiación solar durante todo el año. Esto tiene efectos positivos en la salud emocional, pero también exige precauciones: el sol quiteño puede ser más agresivo y aumentar el riesgo de quemaduras si no se maneja con cuidado.


¿Cuánto sol es suficiente?
Los expertos recomiendan recibir luz solar por la mañana, entre las 7:00 y las 10:00, cuando los niveles de radiación ultravioleta son más bajos. Es clave evitar la exposición entre las 11:00 y las 16:00, usar protector solar, ropa adecuada, gafas oscuras y buscar sombra cuando sea necesario.


El "efecto verano" existe, pero no es igual para todos. Lo importante es escuchar al cuerpo, exponerse con moderación y entender que el bienestar también depende del contexto en que vivimos. El sol puede ser un gran aliado emocional... si aprendemos a convivir con él inteligentemente.
 

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