El embarazo es una etapa de grandes cambios físicos, hormonales y emocionales que pueden influir directamente en la libido. Hay mujeres que no experimentan mayores cambios, sin embargo, para otras sí hay una enorme variación. Las hormonas van variando con los meses. El deseo sexual cambia, y se debe a varios factores como: estado emocional, imagen corporal y por las hormonas.
Durante el primer trimestre de gestación el deseo sexual o la líbido, puede disminuir, sobre todo en aquellas mujeres que tienen síntomas como náuseas. Sin embargo, para el segundo trimestre el embarazo, la líbido aumente, y coincide que es el mejor momento del embarazo.
Carolina Llaguno, terapeuta en sexualidad consciente, indicó que una de las hormonas que más interfiere con el deseo sexual, es la prolactina. Además, influye el cansancio y la falta de sueño que existe durante esta etapa.
Para una experiencia sexual saludable, habla abiertamente con tu pareja sobre tus necesidades y sentimientos, date tiempo para adaptarte a esta etapa y a los cambios que tiene tu cuerpo, explora otras formas de intimidad y siempre consulta a tu especialista. La maternidad no apaga tu deseo sexual, simplemente cambia y evoluciona.

