La obesidad es una de las principales epidemias de salud en el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, se estima que más de 650 millones de adultos viven con obesidad, lo que aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares e incluso, algunos tipos de cáncer. En este contexto, el medicamento Ozempic ha ganado mucha notoriedad por su efectividad en la pérdida de peso, pero ¿qué tan cierto es?
El Ozempic, nombre comercial con el que se le conoce, es un medicamento que fue aprobado por la FDA en el 2017 para tratar la diabetes tipo 2. Posteriormente, se autorizo utilizarlo también en pacientes con obesidad o sobrepeso, y en pacientes con enfermedades como la hipertensión y colesterol alto.
Su efectividad se basa en imitar a una hormona intestinal, regulando los niveles de glucosa y enviando señales de saciedad al cerebro. De esta manera, disminuye el apetito, aumenta la sensación de saciedad y ralentiza el vaciamiento gástrico. El Dr. Byron Cifuentes, endocrinólogo, asegura que se trata de un medicamento 'muy interesante, muy efectivo, pero hay que saber usarlo'.
El Ozempic se popularizó, según comenta el especialista, en la época de la pandemia y, porque muchas personalidades de la farándula o políticos en Estados Unidos. Sin embargo, su uso fue inadecuado, tanto así, que la demanda era mucho más alta que lo que se producía. Esto ha hecho que, en otros países, el medicamento llegue más tarde.
El Dr. asegura que este es un medicamento que no causa daño en el paciente, siempre y cuando se lo use de manera responsable, es decir, en la dosis y en el tiempo adecuado y recomendado por el médico.

