Punch-kun nació como cualquier cría de su especie, dependiente del contacto materno para alimentarse y sentir seguridad, pero a los pocos días fue apartado por su madre, lo que obligó a los cuidadores del zoológico a intervenir de inmediato para garantizar su supervivencia con alimentación y atención constante.
En medio de ese proceso de crianza asistida, los responsables del centro le entregaron un peluche de felpa, un orangután de tela suave que el pequeño adoptó como si fuera su figura de apego, aferrándose a él para dormir, descansar y desplazarse por su espacio.
Las imágenes del bebé mono abrazando con fuerza su muñeco se difundieron rápidamente en redes sociales, generando millones de reacciones y provocando un aumento de visitantes en el Zoológico de Ichikawa, donde muchos llegan con la esperanza de observar de cerca esta escena que ha tocado corazones en distintos países.
Especialistas en comportamiento animal explican que los primates pueden desarrollar apegos a objetos cuando existe ausencia materna, ya que el contacto físico constante ayuda a reducir el estrés y facilita la adaptación, mientras el personal del zoológico trabaja en su progresiva integración con otros macacos, en un proceso que avanza de forma cautelosa pero esperanzadora.