Hay ciertos rasgos en tu firma que permiten identificarte y reflejan quién eres. No es solo un garabato con el que nos reconocemos legalmente: más allá de esa función, en la firma quedan plasmados aspectos esenciales de nuestro temperamento, así como nuestros miedos y ambiciones.
Si bien no es posible deducir por completo la personalidad de alguien únicamente a través de su firma, esta sí ofrece indicios valiosos sobre la manera de ser de una persona. Algunos incluso afirman que la firma funciona como una autobiografía o un autorretrato sintetizado, en el que se refleja la valoración que cada quien hace de sí mismo.
María Fernanda Sandoval, especialista en grafología y psicología, analizó diversas firmas y reveló datos interesantes sobre la vida en pareja, la personalidad y otros aspectos de quienes las escriben. Explicó que ciertos rasgos pueden abordarse en terapia. Sin embargo, recordó que la grafología es una ciencia interpretativa y que sus conclusiones se basan en observaciones generales. No existe una única interpretación válida, pues cada firma es única.

