En El Gran Musical conversamos con Luis Córdova Alarcón, Director del programa de investigación Orden, Conflicto y Violencia de la Universidad Central del Ecuador, sobre la recaptura de Adolfo Macías Villamar, alias "Fito", las claves del caso y su posible extradición.
Córdova reconoció que "ningún ecuatoriano podría sentirse no contento con esta recaptura", pero advirtió que el fondo del asunto está lejos de resolverse. "El problema es cómo se llegó a este propósito, hay elementos que ponen en duda cómo se llevó a cabo la recaptura de Fito", dijo.
Córdova recordó que, según datos de la Fiscalía General del Estado, se han producido 169 fugas en cárceles incluso militarizadas, lo que sugiere una debilidad estructural en el sistema penitenciario. Desde 2021, añadió, Ecuador ha registrado más de 500 fugas, lo que refleja que "estamos lejos de agringar los graves nexos del crimen organizado en la esfera pública".
Para el académico, lo ocurrido con "Fito" podría parecer un "relevo", pero antes que celebrarlo, se deberían pedir explicaciones sobre las fugas anteriores, como la de alias "Fede", ocurrida apenas cinco días antes de esta recaptura. Además, criticó lo que consideró una "estrategia comunicacional" del gobierno para legitimar leyes recientes con serios problemas constitucionales. "No es un problema de leyes, es un problema de infiltración. Se requiere depuración institucional y tareas de inteligencia", subrayó.
Sobre la posibilidad de que "Fito" haya negociado su entrega, Córdova fue enfático: "hay elementos que causan extrañeza", entre ellos, el hecho de que el criminal regresara a Ecuador y se ubicara en una lujosa casa que inevitablemente iba a llamar la atención. También consideró "dudoso" que en la operación no haya intervenido la DEA, contradiciendo la versión oficial de una captura sin cooperación internacional.
En cuanto a la extradición de "Fito" a Estados Unidos, Córdova pidió mesura. Recordó que la audiencia judicial en Ecuador está prevista para el 24 de julio y que el proceso podría tomar meses. "No podemos cimentar las esperanzas en la extradición. La justicia de EE.UU. tiene sus propios ritmos", dijo
A juicio del experto, el camino hacia una solución no pasa solo por arrestar a líderes visibles, sino por reformar a fondo el sistema judicial y desmontar las redes de complicidad entre crimen y Estado. "Es imprescindible una política de autodepuración", concluyó.
Escucha la entrevista aquí: