La mayoría de los estudios muestran que el deseo sexual llega a su punto máximo en torno a la ovulación, el momento biológico en el que es más factible quedarse embarazada. Pero esto no es siempre así. Hay otros factores de la vida que también afectan a la libido, especialmente cosas como el estrés y tener muchas tareas.
También pude ocurrir porque ha bajado la actividad del sexo en la pareja, o porque sentimos que el deseo sexual en nuestra pareja ha disminuido y eso termina por afectarnos a nosotros también. De igual manera, ocurre que nuestro deseo sexual ha bajado y el nivel de creatividad que tenemos con nuestra pareja ha disminuido notablemente.
Claudia Cruces, psicóloga y sexóloga, explicó que, en ocasiones nuestras responsabilidades del día a día hacen que nuestra vida sexual con nuestra pareja pase a un segundo plano, es decir, la descuidamos, y terminamos haciendo algo muy rutinario, monótono y aburrido. Indicó que 'el erotismo, el deseo y la atracción se crean fuera y dentro del dormitorio', por lo que considera importante no descuidar la creatividad, para así no perder nuestro deseo sexual.
La experta compartió algunos consejos para no perder ese deseo, y explicó que cuando existe mucha cercanía sexual, justamente el deseo se va perdiendo, por lo que es importante que haya espacios en la pareja; que se extrañen, que se piensen y quieran nuevamente estar juntos. 'Cuando empieza a aparecer el apego, que es un vínculo, se pierde el deseo sexual', aseguró Claudia. Una dosis de misterio reaviva ese deseo.
Asimismo, la experta indicó que la imaginación, la comunicación en pareja, la espontaneidad, entre otras, hará que la vida sexual en pareja sea mucho mejor y que no se pierda esa emoción de conectar, de una manera más íntima, con la persona que amas.

