El corredor keniano Sebastian Sawe hizo historia este 26 de abril al romper la barrera de las dos horas en la maratón de Londres. El corredor detuvo su cronómetro en 1:59:30. Lo más destacado de este logo es que lo hizo en un evento importante a nivel mundial, con condiciones reales donde las variables físicas estaban en su contra, dado que no había un control sistemático para él.
Lograr esta hazaña no fue nada fácil, sin embargo, lo logró por diversos factores empezando por el calzado que usó, un tema que ahora desata una guerra entre las dos marcas más importantes de zapatos deportivos en la era del running. Durante una entrevista, el keniano manifestó que usó zapatos muy ligeros y cómodos. Su calzado era un 30% más ligero que los que ha usado anteriormente, lo que mejoró la economía de la carrera en un 1.6%.
La preparación de Sawe es algo que también se debe considerar. No se trató de un entrenamiento normal, sino de algo pensado para lograr esta marca. El corredor promedió 200 kilómetros semanales de entrenamiento en altitud.
En la parte nutricional, Sawe contó con la asesoría de especialistas para asimilar 115 gramos de carbohidratos por hora durante la competencia, permitiendo que sus niveles de glucógeno se mantengan en el nivel que necesitaba. La carrera fue de un nivel nunca visto. Sawe no estuvo solo; el etíope Yomif Kejelcha también bajó de las dos horas (1:59:40), demostrando que la barrera era más mental que física.
Hubo sospechas por dopaje de Sebastian Sawe, algo que, la marca deportiva encargada de proporcionarle los zapatos, descartó. Además, financió con 50,000 dólares pruebas adicionales a través de la Unidad de Integridad del Atletismo. Esta prueba es importante para el keniano ya que, quiere demostrar que sí se puede correr de manera limpia y rápida.

