A más de un año de haber finalizado su matrimonio, Ben Affleck decidió ceder su participación en la lujosa mansión que compró tiempo atrás junto a Jennifer López en Beverly Hills.
La decisión quedó registrada en documentos judiciales revelados por TMZ, donde se detalla que el actor transfirió su parte del interés de la propiedad como parte de una modificación del acuerdo de divorcio.
En términos prácticos, esto implica que López no solo asume el control total de la vivienda, sino también cualquier beneficio económico futuro derivado de su venta.
Según los documentos citados por el medio, "las partes serán responsables de cualquier impuesto derivado de las transacciones/transferencias", y además acordaron que estos movimientos "constituirán una transferencia de propiedad entre cónyuges con motivo del divorcio a efectos del impuesto federal sobre la renta".
La propiedad, adquirida en 2023 por alrededor de 60 millones de dólares, se convirtió rápidamente en un problema tras la separación de la pareja.