Personal de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos llegó para ejecutar una "operación temporal" conjunta con la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) en Manta. La Embajada norteamericana señaló que esta acción es parte de la estrategia bilateral de seguridad a largo plazo, en el marco de los acuerdos vigentes dentro de la legislación ecuatoriana.
Según la Casa Blanca, la operación mejorará la capacidad de las Fuerzas Armadas para combatir a estructuras del narcotráfico. Además, se fortalecerán los mecanismos de recopilación de información y las capacidades de lucha contra el crimen organizado.
La operación entre Ecuador y Estados Unidos se integra dentro de una estrategia bilateral de seguridad a largo plazo, indicó el presidente Daniel Noboa a través de sus redes sociales.
Sin brindar mayores detalles, el Mandatario señaló que la intervención permitirá identificar y desarticular las rutas del narcotráfico. El anuncio de acciones conjuntas entre ambos países ocurre meses después de la visita de la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, quien evaluó la instalación de oficinas de Homeland Security en Manta y Salinas.
Patricio Haro, experto en seguridad, señaló que este acuerdo se enmarca en la legislación vigente entre ambos países, y sin la necesidad de la aprobación de la pregunta del referéndum, acerca de la instalación de bases militares extranjeras. Explicó que esto no implicaría la implementación de infraestructura de otros países, y tampoco afectaría a la soberanía nacional.
Por otro lado, detalló que esta operación sería parte de una estrategia nacional de Estados Unidos, y no particularmente de Ecuador. Sin embargo, dijo, esto refleja un escenario positivo, debido a los intereses alineados entre ambos países y las amenazas conjuntas a enfrentar.
"Los intereses de los Estados Unidos y el Ecuador son los mismos y coinciden en un momento determinado con la lucha frente al crimen organizado y el narcotráfico", dijo.
Haro también explicó que la llegada de tropas extranjeras no significará la instalación de bases en territorio nacional. Además, precisó, quienes arriben al país estarán sujetos a normativas de privilegios, excepciones e inmunidades. No obstante, el control disciplinario contra los uniformados se realizará en Estados Unidos, salvo en caso de cometer algún tipo de delito. En ese caso, serían juzgados en Ecuador.
Sobre el tiempo de duración de la operación, señaló Haro, no existe un plazo definido. Pero, más allá de aquello, indicó que el eje central será identificar las rutas de la droga y, al cumplirse este objetivo, las acciones futuras podrían cambiar.
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