Según la Casa Blanca, entre los bienes beneficiados se incluyen el banano y el cacao, dos pilares de la oferta exportable del país. A cambio, Ecuador aceptó reducir o eliminar aranceles en sectores considerados prioritarios por Estados Unidos, como maquinaria industrial, insumos médicos, tecnologías de la información y comunicación (TIC), productos químicos, motores automotrices y ciertos bienes agrícolas.
El convenio también contempla la revisión de las llamadas barreras no arancelarias. En este marco, Ecuador se comprometió a reformar los sistemas de licencias de importación y los procesos de registro para alimentos y productos agrícolas, a fin de dotarlos de mayor transparencia y previsibilidad.
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) calificó el anuncio como "un paso decisivo y de impacto significativo" para fortalecer el acceso preferencial de la oferta ecuatoriana, destacando que el país se convierte en uno de los primeros en la región en alcanzar un acuerdo de este tipo.
El gremio subrayó que este avance brinda estabilidad al sector y consolida la relación con el principal mercado de destino, que representa el 24% de las exportaciones no petroleras.
En NotiMundo a la Carta, Carlos Estarellas, analista internacional, señaló que este entendimiento podría redefinir la relación económica y geopolítica entre ambas naciones. Agregó que el pacto abre la puerta a la reducción tarifaria y a la modernización de normas comerciales en la región.
Asimismo, explicó que, aunque no se trata de un tratado de libre comercio, el acuerdo actúa como una fase inicial para ampliar mercados y desmontar aranceles previos. También incorpora un componente de cooperación en seguridad. Estarellas anticipó que, a futuro, este marco podría evolucionar hacia un acuerdo comercial más robusto.
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