Las fuertes lluvias y el desbordamiento del río Esmeraldas ya provocan afectaciones en la capital provincial y mantienen en alerta a sus habitantes. Ante el avance de las inundaciones y la necesidad de coordinar la atención en las zonas comprometidas, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal declaró en emergencia al cantón Esmeraldas este domingo 4 de octubre de 2026.
La decisión se tomó durante una reunión convocada para evaluar la situación y organizar acciones inmediatas frente a los efectos de las precipitaciones. La medida busca fortalecer la respuesta institucional y la atención a las familias y sectores afectados.
A través de su cuenta de X, la Alcaldía de Esmeraldas informó que la sesión del organismo se realizó debido a las fuertes lluvias y al desbordamiento del río que atraviesa la ciudad. Tras analizar el escenario, sus integrantes resolvieron declarar la emergencia cantonal.
Lluvias y desbordamientos mantienen en alerta a Esmeraldas
La provincia enfrenta jornadas de intensas precipitaciones que elevan la preocupación por las consecuencias que pueden tener las crecidas de los ríos en las comunidades cercanas. Las inundaciones representan un riesgo para las viviendas, los espacios de trabajo y las actividades cotidianas de quienes habitan en las zonas vulnerables.
La declaratoria de emergencia busca articular la respuesta de las instituciones frente a esta situación. Sin embargo, el alcance de los daños y las necesidades de las familias afectadas deberán precisarse conforme avance la evaluación de las autoridades.
Preocupación por los posibles efectos del fenómeno de El Niño
La situación genera inquietud entre los esmeraldeños, especialmente por la posibilidad de que las lluvias continúen y provoquen nuevas afectaciones. La preocupación aumenta ante las previsiones relacionadas con el fenómeno de El Niño, cuyas condiciones pueden favorecer episodios de precipitaciones intensas en distintas zonas del país.
Para las comunidades expuestas a las inundaciones, el temor se concentra en la posibilidad de que el agua alcance más sectores y complique la movilidad, las actividades comerciales y el acceso a servicios.
Fuente: El Telégrafo