En NotiMundo A La Carta, Ximena Garzón, decana de la Escuela de Salud Pública de la USFQ y exministra de Salud, explicó que esta problemática responde a factores estructurales, sociales y económicos que van más allá del sistema sanitario.
Según detalló, la falta de acceso a servicios básicos como agua potable y alcantarillado, la inseguridad alimentaria y la contaminación ambiental contribuyen a profundizar esta realidad. Además, señaló que la Sierra central concentra los mayores niveles de afectación, donde el consumo de agua contaminada con bacterias fecales incrementa los riesgos para la población.
La especialista calificó como alarmante que la mayoría de las muertes maternas se registren dentro de los propios establecimientos sanitarios. A su criterio, esta situación evidencia deficiencias en la gestión pública, la prevención y la atención médica.
Asimismo, advirtió que aún existen barreras culturales en la atención brindada a las mujeres, ya que en muchos casos no se respetan sus creencias, costumbres ni decisiones durante el parto. Recordó que imponer determinadas posiciones para dar a luz, sin considerar la voluntad de la paciente, constituye una forma de violencia obstétrica.
Garzón también alertó sobre las consecuencias de la constante rotación de profesionales capacitados y la inestabilidad en las direcciones de las unidades médicas, factores que repercuten directamente en el servicio ofrecido a la ciudadanía. Agregó que la falta de empatía, sumada a la pérdida de personal especializado, termina reflejándose en indicadores preocupantes relacionados con la mortalidad materna y neonatal.
Finalmente, sostuvo que, pese a los cambios de administración gubernamental registrados en los últimos años, las cifras continúan mostrando serias dificultades, lo que evidencia limitaciones en la gestión y en la capacidad de respuesta frente a estos problemas estructurales.
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa