A finales de agosto de este año, el Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (CIEES) realizó una encuesta para medir el estado de ánimo de la ciudadanía en Quito y Guayaquil, frente a la situación que vive el país.
De acuerdo con Tatiana Larrea, directora del CIEES, las sensaciones no son mayormente positivas. El malestar de la población con respecto a las múltiples crisis del Ecuador no ha disminuido, ni desaparecido. Al contrato, enfatizó, este se ha transformado: pasó de un sentimiento de miedo a la indignación.
Una de las preocupaciones latentes es la inseguridad. En Quito, detalló Larrea, el 53% de los encuestados consideraron a esta problemática como la principal a escala nacional. Si bien existen operativos interinstitucionales entre la Policía y las Fuerzas Armadas, la percepción de inseguridad no se ha reducido, indicó. Un escenario parecido sucedió en Guayaquil, donde la cifra asciende a 70%, ante el repunte de muertes violentes y la criminalidad.
La economía es también punto de discusión de quiteños y guayaquileños. En la capital, existe una preocupación del 28% sobre el aumento del costo de la vida y el incremento de productos fundamentales. En Guayaquil, en cambio, este inconveniente se percibe en un 16%.
La tercera principal queja de la ciudadanía es el mal gobierno y la corrupción. Quito predomina con una percepción del 18% en torno a esta problemática, por encima de Guayaquil con el 14%.
La encuesta del CIEES también incluyó una evaluación de la gestión del presidente Daniel Noboa. La calificación positiva, según el reporte, se recupera del 21% al 32% durante el mes de agosto, mientras que la negativa disminuye del 79% al 68%. Sin embargo, advirtió Larrea, no se trata de un repunte garantizado, ni consolidado, pues existe una alta volatilidad en las cifras.
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