Este jueves 2 de octubre, el Consejo Ampliado de la CONAIE se reunirá para adoptar nuevas acciones en torno al paro nacional. El presidente de la Confederación, Marlon Vargas, adelantó que se tratará un solo tema en el orden del día. Señaló que la convocatoria a los dirigentes es de manera presencial a partir de las 10h00 en la sede de la Confederación, ubicada en Quito.
"Vamos a valorar y las bases tomarán decisiones. Seremos respetuosos. Las bases toman y nosotros procedemos", dijo.
La Conferencia Episcopal instó al Gobierno y la CONAIE a entablar un diálogo y poner fin al paro nacional. A través de un comunicado, la Iglesia Católica reconoció el derecho de la protesta pacífica, pero rechazó los actos de violencia que se registraron durante los últimos días. La Conferencia hizo un llamado a la conciliación entre autoridades, movimientos y organizaciones sociales, lejos de imposiciones.
Un canal de diálogo "totalmente abierto"
Desde el inicio del paro nacional, varios ministros de Estado se desplegaron en distintas comunidades de la región Sierra, donde se concentran las manifestaciones. Algo que, según el ministro del Interior, John Reimberg, demuestra que "el canal de diálogo está totalmente abierto".
Su postura de apertura, dijo, apunta a comunidades y bases del movimiento indígena que no mantengan una política de violencia. No obstante, evitó referirse a una predisposición directamente con la CONAIE, presidida por Marlon Vargas.
"Seguiremos hablando con las bases y con líderes (...) siempre y cuando sea en el marco de la no violencia", dijo.
De acuerdo con Reimberg, una parte de las manifestaciones convocadas por la CONAIE perdieron su sentido de origen: el rechazo a la eliminación del subsidio al diésel. Al contrario, consideró que la situación se movió a un campo político y de "desgaste", al que acusó también de atacar la consulta popular y referendo impulsados por el Gobierno.
"La CONAIE tiene una agenda clara que no es el diálogo. Es violencia. Lo ha demostrado hechos de días anteriores", cuestionó.
Por otro lado, el ministro Reimberg insistió en que existirían personas infiltradas dentro de las manifestaciones. Recordó que, durante la primera semana del paro nacional, la Policía detuvo a cuatro personas de nacionalidad venezolana, quienes cargaban 50 cilindros de gas y que habrían sido utilizados en presuntos actos terroristas.
Si bien no se refirió a supuestos excesos por parte de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, el Ministro señaló que "la violencia no se genera por las Fuerzas del Orden".
"La pelotita no está en nuestro lado. Somos directos en que vamos a mantener la paz en el país. Veamos quienes son los que no quieren y quienes tienen su agenda propia. Nuestras puertas para conseguir la paz siempre van a estar abiertas", enfatizó.
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