La decisión se tomó por unanimidad este 28 de octubre, durante una sesión del Pleno del organismo.
La evaluación consta de dos actividades: un test psicológico estandarizado y una entrevista individual dirigida por un profesional de Psicología, quien contrastará y profundizará en los resultados obtenidos.
Esta etapa es obligatoria para los candidatos que hayan superado el examen de confianza. Además, los postulantes deben haber presentado previamente el formulario de Declaración de Voluntad y Consentimiento Informado. Quienes no hayan cumplido este requisito no podrán continuar en el concurso.
El organismo informó que los diagnósticos y datos médicos de los participantes estarán protegidos bajo estrictas condiciones de reserva y confidencialidad. La ciudadanía podrá consultar únicamente la lista oficial de aspirantes que finalmente sean declarados idóneos para el cargo.