En medio de una creciente preocupación por la inseguridad, se instaló en Quito la Mesa Técnica de Seguridad, con la participación de representantes de la Fiscalía General del Estado, el Consejo de la Judicatura y el Ministerio del Interior. El objetivo central fue establecer medidas urgentes para frenar el uso excesivo de la figura del arresto domiciliario y fortalecer la coordinación entre instituciones.
Durante el encuentro, el ministro Jhon Reimberg advirtió que esta medida cautelar está debilitando la respuesta policial. "El enfoque debe partir del reconocimiento de que enfrentamos un problema de corrupción judicial", afirmó. Además, subrayó que la decisión de otorgar prisión domiciliaria afecta directamente a la operatividad de las fuerzas del orden.
Por su parte, Mario Godoy, representante del sistema de Justicia, defendió la creación de esta instancia como una herramienta para articular el trabajo interinstitucional. Según dijo, esta mesa busca "alinear criterios técnicos y tomar decisiones inmediatas en temas sensibles de seguridad".
Entre las acciones acordadas por la Judicatura se destacan: el monitoreo de procesos penales, capacitación a operadores de justicia, y la revisión de medidas alternativas como el arresto domiciliario, que será objeto de un nuevo análisis técnico.
Una segunda reunión fue convocada para la próxima semana con equipos técnicos de las tres entidades, con el fin de dar seguimiento a los compromisos asumidos y avanzar en una política de seguridad integral.