El regreso de esta especie no solo tiene un valor simbólico, sino también ecológico. Estos reptiles cumplen un rol esencial en el entorno natural, ya que favorecen la dispersión de semillas y la regeneración de la vegetación, contribuyendo al equilibrio del ecosistema.
De acuerdo con la cartera de Estado, los animales fueron criados en condiciones controladas, a partir de un trabajo científico que permitió recuperar rasgos genéticos de la especie original de la isla, lo que hizo viable su reintroducción.
Previo a su liberación, cada ejemplar pasó por revisiones sanitarias para garantizar su buen estado y facilitar su adaptación al entorno. El traslado hasta los puntos establecidos implicó recorridos por zonas de difícil acceso, evidenciando la complejidad del operativo.
Desde el Ministerio también se indicó que esta acción forma parte de un plan integral que contempla la erradicación de especies invasoras y la recuperación progresiva del hábitat, con el objetivo de restablecer las condiciones naturales de Floreana.