El exasambleísta Pablo Muentes, condenado por delincuencia organizada en el caso Purga, continuará cumpliendo su sentencia en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil.
El político había solicitado ser trasladado a la Cárcel 4 de Quito, pero un tribunal de la Corte Nacional de Justicia rechazó la apelación al considerarse incompetente para resolver la solicitud.
Muentes fue señalado como líder de una estructura que manipulaba la justicia en Guayas, y su permanencia en La Roca asegura que el exasambleísta permanezca bajo un régimen de máxima seguridad, mientras avanzan los procesos legales en su contra.