Allanamientos a las oficinas de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) se ejecutaron esta mañana en Guayas, Santa Elena y Azuay en el marco de una investigación por presunto peculado. El presidente Daniel Noboa participó en la intervención, la cual permitió desarticular una red de corrupción que operó por más de 11 años.
Según el Mandatario, esta organización se dedicaba a modificar facturas a cambio de coimas y usar reclamos para evadir pagos bajo el apoyo de funcionarios dentro de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (ARCONEL) para sostener el negocio ilícito. La estructura también habría manipulado proyectos eléctricos y generado fallas que afectaron al país con un perjuicio de al menos USD 300 millones, según el ministro del Interior, John Reimberg.
El ministro Reimberg no descartó que, en un futuro, se realicen intervenciones en otras empresas y adelantó el número de personas que podrían ser judicializadas por la estructura de corrupción.
En la intervención participaron el ministro del Interior, John Reimberg, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano y el director de la UAFE, José Julio Neira. Los allanamientos ocurren a pocos días de que Manzano deje la Cartera de Energía y semanas después de cuestionamientos a CNEL por los apagones repentinos que afectaron a varios sectores de Guayaquil, Daule y Samborondón.
En Cuenca, también estuvo presente la ministra de Gobierno, Nataly Morillo en los allanamientos a CNEL y Centro Sur. "Estamos cortando de raíz las redes criminales del sistema energético que, por años, han perjudicado a los ecuatorianos", dijo.
Un problema sin una solución única
Fallas en el sector eléctrico se experimentan "por todos lados", cuestionó en NotiMundo Estelar, Jorge Luis Hidalgo, experto energético. Se trata de un problema estructural que ataca el ámbito financiero, técnico y de decisión política, sin que exista la posibilidad de una solución a corto plazo.
Uno de los problemas, dijo, se evidencia en las pérdidas negras técnicas por robos y falta de cobranza en el aspecto de distribución y transmisión eléctrica. Según datos del Gobierno, Manabí experimenta un 30% en pérdidas, un 27.9% lo tiene Esmeraldas, El Oro concentra el 21% y Guayas registra un 20%. Es decir, no existe una buena recaudación en esta materia.
Por otro lado, cuestionó que el Ejecutivo mantenga los subsidios a las grandes mineras que, dijo, hacen que sus pagos por kilovatio/hora oscilen entre los 7 y 8 centavos. A su criterio, resulta contradictorio que un país que no genera ingresos adecuados en materia energética sostenga subsidios a grandes empresas y, en épocas de crisis, recurra a generación flotante a costos más altos.
"Es un conjunto de decisiones que hacen que estemos donde estemos (...) Es un tema multicausal que requiere de múltiples soluciones. No hay una sola solución", dijo.
Según Hidalgo, el principal "culpable" de la crisis en el sector energético es la aplicación de subsidios. En un año, señaló, se destinaban alrededor de USD 5.000 millones en este rubro, cuando podía redirigirse a inversión en salud, educación y seguridad. Por ello, consideró como un punto alto de la gestión de Inés Manzano el liberar los precios de los combustibles en el país.
El experto señaló que, por otro lado, el sistema de cobro de CNEL y las distribuidoras está obsoleto y que, para modernizarlo, se necesitan recursos urgentes. A esto, indicó, se suman valores sincerados de los costos energéticos, ya sea en generación, transmisión y distribución.
"Para más generación y todo se necesita recursos. Todos los caminos conducen a la misma respuesta", puntualizó.
Hidalgo insistió en que, un sector energético que "cumpla con sus deberes", podrá estabilizar el sistema en los próximos cuatro o cinco años. No obstante, requiere de soluciones desde distintos frentes para enfrentar la múltiple causalidad del problema.
Mira la entrevista completa
Escucha la entrevista completa