La captura de dos menores de edad, señalados como los sospechosos del ataque armado en el aeropuerto de Guayaquil, reabrió el debate sobre las acciones que ejecuta el Estado para prevenir el reclutamiento de niños y adolescentes por el crimen organizado.
Esta problemática, según la analista en democracia y seguridad, Dayana León, debe ser asumida como una emergencia nacional. La desatención del Estado en zonas golpeadas por factores socioeconómicos, explicó, hace que grupos armados coopten estos lugares, antes que las instituciones gubernamentales.
De acuerdo con León, más allá de pensar en una política nacional, debe existir una articulación clave con Gobiernos Autónomos Descentralizados. Esto, debido a que es en los territorios donde surgen estas problemáticas, y son las autoridades locales las que tienen una mayor proximidad a su población. A esto, dijo, podría referirse como una suerte de "territorialización" de las políticas.
"Hay que llegar a los territorios", enfatizó.
Existen cuatro momentos en los que se podría distribuir el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado:
- El primer contacto de grupos armados con niños y adolescentes
- La participación, donde se asigna a menores tareas de baja relevancia para probar su fidelidad
- La escalada, donde particularmente ocurre un proceso de desensibilización emocional
- Y, la incorporación, cuando los niños y adolescentes ingresan finalmente a las filas de las organizaciones criminales
Otra de las particularidades de la captación de menores, detalló León, es el ecosistema digital que funciona como medio para reclutar a nuevos integrantes. Estudios revelan que las redes sociales pueden amplificar hasta un 76% más los mensajes que intenten posicionar los grupos criminales. Algo que, según León, supone un escenario de riesgo.
Con esto, señaló, puede configurarse una especie de "ubicuidad tecnológica" en la que un menor de edad puede, desde su hogar, acceder a contenidos peligrosos vinculados a grupos armados. Es decir, un lugar donde -se supone- está seguro. Así, detalló León, podría configurarse una especie de "dualidad" o "ubicuidad tecnológica".
"Pueden estar en un espacio importante o un lugar seguro, aparentemente, pero las redes sociales le interconectan con un mundo exterior en el cual no necesariamente es seguro", indicó.
Al ser un tema que abarca diversas aristas, León insistió en la importancia de poner sobre la mesa una política integral. Destacó que, desde la Asamblea, exista en discusión una ley para prevenir el reclutamiento de niños y adolescentes, pero que, dijo, debe incluir un componente de reconstrucción del tejido social.
"Hay un vacío un muy grande en la reconstrucción del tejido social y sobre todo en mecanismos eficientes que piensen en una justicia restaurativa", sentenció.
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