El presidente Daniel Noboa oficializó, a través de los Decretos Ejecutivos 342, 343, 344 y 345, la salida de varios altos oficiales del servicio activo de las Fuerzas Armadas, quienes pasan a servicio pasivo tras cumplir el tiempo de disponibilidad previsto en la normativa vigente.
La decisión implica el retiro de generales del Ejército y almirantes de la Armada, entre ellos Iván Rodrigo Vásconez Hurtado, Amílcar Homero Alvear Landeta y Fernando Javier Lanas Viteri por parte del Ejército, así como Jaime Patricio Vela Erazo y Enrique Humberto Aristizábal Viteri en la Armada. Todos ellos concluyen su etapa operativa en fechas comprendidas entre el 3 y el 28 de marzo de 2026.
Este procedimiento responde al marco legal que regula la carrera militar, en el cual los oficiales primero pasan a una fase de disponibilidad antes de su retiro definitivo. Con la formalización de esta transición, se concreta el relevo de mandos y se habilita el proceso de nuevas designaciones dentro de la estructura castrense.
El movimiento también genera un escenario de reorganización interna en las Fuerzas Armadas, en un contexto en el que su rol resulta relevante dentro de las tareas de seguridad en el país, permitiendo la renovación de liderazgos y posibles ascensos en la cadena de mando.
Fuerzas Armadas aclaran continuidad de la cúpula militar en funciones
Las Fuerzas Armadas del Ecuador aclararon que la cúpula militar se mantiene en funciones y que los recientes movimientos en altos mandos corresponden a un procedimiento administrativo regular contemplado en la normativa vigente.
La salida de varios oficiales del servicio activo, quienes pasan a servicio pasivo, se formalizó mediante decretos ejecutivos y responde al cumplimiento del tiempo establecido en la fase de disponibilidad dentro de la carrera militar. Entre los oficiales constan generales del Ejército y almirantes de la Armada que concluyen su etapa operativa en distintas fechas de marzo de 2026.
De acuerdo con lo señalado, este proceso permite concretar la transición de mando dentro de la estructura castrense y habilitar la renovación de cuadros, sin que ello implique cambios en la cúpula militar ya designada previamente.
En ese sentido, las autoridades precisaron que la organización y el alto mando continúan en funciones, mientras se desarrollan los procedimientos habituales de relevo, en concordancia con lo establecido en las disposiciones legales que rigen a la institución.
