El Inamhi pronosticó que, entre el 23 y el 27 de septiembre, se registrarán lluvias de intensidad variable con alta posibilidad de eventos fuertes en el norte e interior de la Costa. Esmeraldas, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y Guayas concentrarían la mayor intensidad de las precipitaciones.
En el caso de la Sierra, las provincias más afectadas serían Pichincha y Bolívar, así como localidades cercanas a la cordillera occidental. Finalmente, en la Amazonía, las lluvias se verán en Sucumbíos, Orellana, Tena, Pastaza y Morona Santiago.
La institución advirtió que acumulación de agua en hogares y negocios, así como desbordamientos de ríos podrían presenciarse como consecuencia de las condiciones climáticas.
Sonia Recalde, investigadora oceanográfica del Inocar, señaló que las condiciones del mar permanecen en continuo monitoreo. Se espera que a finales de septiembre e inicios de octubre, el Comité ERFEN que estudia al fenómeno de El Niño se reúna para presentar los resultados de los análisis.
"El mar sigue calentándose", dijo.
En las costas ecuatorianas, entre 26 y 28 grados centígrados se registran dependiendo de la provincia costera o la Región Insular. Esto, mientras se espera que la época cálida se refleje entre diciembre y febrero del próximo año, cuando aún es septiembre.
De acuerdo con Recalde, las condiciones oceanográficas y climatológicas apuntan a la formación de El Niño. No obstante, precisó, cada evento es distinto. En el 97 y 98, se dieron lluvias significativas en la Costa y la zona oriental. Mientras tanto, en el 2015, no se dieron precipitaciones en la Amazonía, pero sí en la región Litoral.
"Si se mantiene el calor, esto alimentará a la atmósfera y la generación de lluvias", indicó.
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