Este jueves 10 de julio, Quito marcará un hito en la gestión de residuos con la apertura de la primera planta de reciclaje y aprovechamiento de residuos de construcción y demolición (RCD) del país. La instalación, ubicada en Pifo, será la encargada de procesar y reutilizar materiales que usualmente terminan en botaderos ilegales o vertederos sin control.
La capital genera diariamente unos 6.000 metros cúbicos de RCD, que incluyen tierra, bloques, hormigón, madera y restos vegetales. Sin embargo, al menos el 36% de esos desechos pueden ser reaprovechados de forma técnica y responsable, evitando su disposición en ecosistemas vulnerables como quebradas y suelos agrícolas.
El Centro Piloto de Aprovechamiento de Escombros ocupa un área de 7.000 m² y operará con la colaboración de Holcim Ecuador, que aportará tecnología, experiencia internacional y adquirirá concreto reciclado para su planta de agregados. Esta alianza permitirá disminuir la extracción de materiales vírgenes en un 10%, impulsando así prácticas más sostenibles en el sector de la construcción.
El proyecto tendrá una duración inicial de 14 meses y busca sentar las bases del primer modelo nacional de construcción circular, contribuyendo a la reducción de emisiones de CO₂, la optimización del uso de recursos y la prolongación de la vida útil de las escombreras municipales.
Además de Holcim, la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (EMGIRS-EP) lidera la implementación del programa, como parte de su estrategia para fortalecer la infraestructura ambiental de la ciudad y promover alianzas público-privadas que abran paso a una ciudad más limpia, resiliente y comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
