Desde el 7 de agosto, regirá un arancel del 15% a productos ecuatorianos que ingresen a Estados Unidos. La decisión fue adoptada por el presidente Donald Trump a través de una orden ejecutiva suscrita el 31 de julio, con la que fija tarifas de entre el 10% y el 41% para varios países del mundo.
De acuerdo con la Casa Blanca, los nuevos aranceles buscan "alinear las relaciones económicas" y de seguridad nacional con los intereses de Estados Unidos, mientras otorga un plazo para que las aduanas ajusten sus protocolos en respuesta a la medida económica norteamericana.
Otros países de la región que tendrán rubros similares al de Ecuador son Bolivia y Costa Rica, mientras que sobre Brasil aplicará un arancel del 10%.
De acuerdo con el exministro de Economía y Finanzas, Simón Cueva, las nuevas tarifas de Donald Trump tendrían dos impactos para el Ecuador. El primero, es que se frenaría la exportación de productos como el cacao y el camarón, también ofrecidos por otros países y en mejores condiciones comerciales. Mientras tanto, el segundo apunta a la dolarización como factor determinante, debido a que otras naciones podrán devaluar su moneda para ganar competitividad.
Cueva detalló que las tarifas norteamericanas generan dudas en torno al crecimiento de la economía estadounidense, que podría registrar un freno en la contratación de nuevos empleos, cambiará las tasas de interés y subirá la inflación.
Mientras tanto, dijo, la gestión de Ecuador debe centrarse en identificar estrategias para mejorar la competitividad y flexibilizar la situación laboral en el país. A esto, insistió, debe sumarse la política de abrir el mercado nacional al resto del mundo y plantear acuerdos comerciales con otros países.
Reestructuración del Estado
5.000 funcionarios públicos serán desvinculados del Ejecutivo y el IESS, según anunció el Gobierno, y 20 Ministerios se fusionarán para pasar a 14, en el marco de una política de reestructuración del Estado.
Desde el Ejecutivo se justifica esta medida en respuesta a la eficiencia de la función pública, que, según Cueva, debe estar sujeta a medidas de ingresos y egresos. En el caso de ingresos, planteó la importancia de eliminar las exoneraciones tributarias que aventajarían únicamente a ciertos sectores económicos. Por otro lado, en el campo de los egresos, instó a revisar los subsidios al diésel para enfrentar el déficit fiscal.
"Ecuador necesita mostrar al mundo que tiene una situación fiscal más sólida", dijo.
Para Cueva, las medidas a nivel económico deben adoptarse en un marco estructural y sostenido, y así evitar que gobiernos futuros puedan revocar estas decisiones y pongan en riesgo nuevamente al Fisco.
"Debe existir una reducción planificada, ordenada y priorizada para apuntar donde hay debilidades", señaló, al considerar también una revisión en los gastos y desembolsos a Gobiernos Autónomos Descentralizados.
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