Un submarino de Estados Unidos hundió una fragata de la Armada iraní en aguas del océano Índico, en un hecho que agrava la confrontación militar que involucra a Washington, Teherán e Israel. El ataque ocurrió el 4 de marzo de 2026 y tuvo como blanco al buque IRIS Dena, que navegaba a unos 40 kilómetros de la ciudad de Galle, en Sri Lanka.
De acuerdo con reportes oficiales, la embarcación transportaba entre 140 y 180 tripulantes al momento del impacto. Tras el hundimiento, se reportaron más de 150 personas desaparecidas. La Marina de Sri Lanka confirmó la recuperación de 87 cadáveres, mientras que 32 marineros fueron rescatados con vida y trasladados a centros médicos.
El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, reconoció públicamente que el navío iraní fue alcanzado por un torpedo disparado desde un submarino estadounidense, asegurando que la operación se ejecutó en aguas internacionales.
Las autoridades esrilanquesas señalaron que recibieron una señal de emergencia y activaron de inmediato las labores de búsqueda y rescate, centradas exclusivamente en la localización de sobrevivientes. Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial de Irán con un balance definitivo de víctimas.
El episodio se produce en el quinto día de hostilidades abiertas en Medio Oriente, en un contexto de creciente tensión que ha trasladado el conflicto más allá de la región y hacia rutas marítimas estratégicas.