El caudal del río Iguazú superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, equivalente a más de 12 millones de litros por segundo. La Administración de Parques Nacionales de Argentina suspendió el ingreso de visitantes como medida preventiva. Del lado brasileño no se reportaron restricciones.
El sábado 10 de octubre el caudal estaba por debajo de 4.000 m³/s, pero en menos de 48 horas alcanzó niveles ocho veces superiores al promedio histórico de 1.500 m³/s. La Garganta del Diablo permanece cerrada desde mediados de septiembre.
Aunque la crecida es extraordinaria, aún se encuentra lejos del récord de 2014 que alcanzó 46.300 metros cúbicos por segundo. Las autoridades estiman mejoría a partir del jueves 15 de octubre, dependiendo de las lluvias en la cuenca alta del río.