Asocapitales, que mantiene constantes reuniones con el presidente colombiano Abelardo De La Espriella, indicó que las muertes se concentran en Cali (95), Pereira (72) y Manizales (5). Esta última ciudad es una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia a las 7:34 del 10 de agosto.
En NotiMundo al Día, Isabella Villada, una estudiante de ese municipio colombiano, comentó los momentos de pánico que vivieron durante el movimiento telúrico, pero también de hermandad entre los ciudadanos.
"Colombia está pasando por un proceso entre el miedo y la solidaridad", apuntó la joven.
Relató que desde la noche del lunes las autoridades dispusieron un toque de queda, de 22:00 a 05:00, como una medida preventiva y de protección para la ciudadanía, así como para "contribuir a la seguridad y tranquilidad de todos los manizaleños mientras continúan las acciones de atención y verificación tras el sismo", según señaló la Alcaldía.
Villada señaló que las familias afectadas se mantuvieron a la espera durante la noche para conocer el paradero de personas desaparecidas, así como el estado de sus viviendas tras el movimiento telúrico que tuvo epicentro en el departamento del Chocó, en el oeste del país.
"Las personas que habitaban en los edificios afectados han empezado a desalojar y están albergadas en coliseos, pero todavía no saben qué va a pasar", comentó.
La estudiante señaló que todos los manizaleños se unieron para brindar distintos tipos de ayuda a las personas afectadas, con alimento, medicinas, ropa, entre otros insumos necesarios para este tipo de emergencias.
Villada señaló que a la hora que se registró el temblor, se encontraba a punto de entrar a una cita médica. "Quienes estábamos en la sala entendimos que debíamos evacuar", relató la estudiante, quien abandonó el edificio donde se encontraba para ponerse a salvo.
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