La exportación de energía eléctrica desde Colombia hacia Ecuador registra una caída del 99,6 % desde el 7 de septiembre de 2026, tras la activación de normativas de priorización del mercado interno en el país vecino. Los datos oficiales de la plataforma XM evidencian que el suministro transfronterizo pasó de promediar cerca de 6 GWh diarios a niveles mínimos, alterando la planificación energética nacional en el arranque de la temporada de estiaje.
El desplome en las cifras oficiales
La revisión de las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) confirma la interrupción casi total del intercambio comercial. Entre el 4 y el 6 de septiembre, el sistema ecuatoriano recibió 17,99 GWh. Sin embargo, a partir del 7 de septiembre y con corte al 3 de octubre, el volumen total acumulado fue de apenas 0,663 GWh.
En el portal de CENACE, se corrobora además que en la producción a tiempo real, los valores de importación de energía son nulos.
La interrupción responde a la entrada en vigencia de la Resolución CREG 101 127 del 27 de agosto de 2026. Esta normativa expedida por Bogotá establece que las exportaciones solo pueden realizarse después de atender la totalidad de la demanda colombiana, activando un período de riesgo de desabastecimiento preventivo ante las proyecciones del fenómeno de El Niño.
Las reglas actuales impiden al Gobierno ecuatoriano planificar su red contando con los hasta 450 megavatios (MW) de respaldo. Colombia determinó que solo enviará excedentes si cuenta con energía hidroeléctrica que no pueda almacenar, o despachando plantas térmicas bajo costos que superan el promedio regular.
Impacto directo en la infraestructura local
Sin la inyección constante de la red norte, la presión recae de manera exclusiva sobre el complejo hidroeléctrico Paute Integral. El nivel del embalse Mazar refleja una reducción sostenida por el uso acelerado de reservas hídricas, obligando al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) a extremar la operatividad de su parque térmico.
La falta de este suministro externo expone la vulnerabilidad del sistema ecuatoriano. El déficit operativo acerca el riesgo de racionamientos si los caudales internos no se recuperan o si no se concreta la instalación urgente de nueva generación anunciada por el Ejecutivo para mitigar la crisis.
Fuente: Expreso