En un comunicado, el Centcom detalla que un portaaviones y un destructor lanzamisiles de Estados Unidos «lograron esquivar con éxito múltiples ataques iraníes» y ningún miembro del personal estadounidense resultó herido.
Tras estos ataques, el Ejército estadounidense «inutilizó de forma permanente» los petroleros del CGRI M/T Downy, frente a la costa de la isla de Kharg, en el Golfo Pérsico, y el M/T Stark 1, cerca de Jask, en el Golfo de Omán.
El ataque de EE.UU. a petroleros
Asimismo, las fuerzas de EE.UU. destruyeron por completo el petrolero sin carga M/T Kylo, también conocido como 'Noxen', en el golfo de Omán, «alcanzando el buque en múltiples puntos críticos para dejarlo inoperativo después de que se ordenara a la tripulación abandonar el barco».
El Centcom aseguró que los tres petroleros atacados forman parte de una red clandestina valorada en miles de millones de dólares que financia al CGRI y a sus aliados regionales, y que Irán no dispone de medios para defenderlos.
«Que el mensaje al CGRI quede claro: si disparáis contra dos de nuestros buques, os impondremos un coste económico aún mayor, hundiendo tres de los vuestros. No dudaremos en defender a las fuerzas estadounidenses y, si es necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán», expresó el almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, en el comunicado.
Precios del combustible disparados
Los nuevos ataques de EE.UU. contra petroleros iraníes se producen mientras se disparan los precios de los combustibles debido a la guerra, iniciada hace ya más de seis meses y que ha interrumpido el tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20 % del crudo mundial antes del conflicto.
En su caso, el precio promedio de la gasolina en EE.UU. registró el récord histórico de unos 4,14 dólares por galón (3,785 litros) este fin de semana del Día del Trabajo, festividad que marca el fin del verano en el país, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
La organización relacionó esta subida de los precios con «la persistente volatilidad en el estrecho de Ormuz, que ha impulsado el precio del crudo hasta el rango de los 90 dólares por barril».
EFE