La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma constitucional que permite la aplicación de la cadena perpetua para delitos graves como homicidio, violación y terrorismo, en una decisión respaldada por la mayoría oficialista y parte de la oposición.
La iniciativa busca endurecer las sanciones contra estructuras criminales y modificar el marco legal que hasta ahora prohibía este tipo de penas.
Tras su aprobación en el pleno, el proyecto deberá ser ratificado en una nueva sesión legislativa para su entrada en vigencia, además de adecuar otras leyes relacionadas al sistema penal.
Desde el oficialismo se sostiene que esta medida pretende evitar que personas responsables de delitos violentos recuperen su libertad, mientras que se enmarca en las políticas de seguridad implementadas en el país en los últimos años.
La reforma se da en medio del régimen de excepción vigente desde 2022, aplicado para combatir a las pandillas, un contexto que también ha generado cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos humanos.
