En el marco de su gira internacional por África, el papa León XIV presidió una multitudinaria misa en Luanda, capital de Angola, donde hizo un llamado a la reconciliación nacional y a superar las divisiones que han marcado la historia del país.
Ante miles de fieles, el pontífice recordó las secuelas de la guerra civil y señaló que Angola continúa enfrentando desafíos sociales y económicos que impactan a su población.
Durante su homilía, advirtió sobre el riesgo de perder la esperanza frente a las dificultades, e invitó a la ciudadanía a mantener la fe y la confianza para salir adelante.
El líder de la Iglesia Católica también destacó el rol de la Iglesia, a la que pidió acompañar a la población y contribuir a sanar las heridas sociales, promoviendo la solidaridad, el perdón y la fraternidad.
Asimismo, dirigió un mensaje especial a los jóvenes, a quienes instó a no rendirse y a ser protagonistas en la construcción de un futuro mejor.
El papa concluyó su mensaje exhortando a la población a mirar hacia adelante con esperanza y a trabajar por una sociedad más unida y justa.