Los republicanos afrontan las elecciones de medio mandato en Estados Unidos en un escenario marcado por el descontento ciudadano ante la inflación, las consecuencias económicas de la guerra en Irán, la política arancelaria y los bajos niveles de popularidad del presidente Donald Trump.
El resultado de las urnas determinará cuánto margen tendrá el mandatario para impulsar su agenda durante los dos años que restan de su segundo periodo en la Casa Blanca.
Estos comicios, conocidos como midterms, se celebran cada cuatro años, a mitad del mandato presidencial, y suelen convertirse en una evaluación de la gestión del Gobierno. Históricamente, el partido que ocupa la Casa Blanca enfrenta dificultades para conservar su respaldo electoral en esta jornada.
La votación está prevista para el 3 de noviembre de 2026. Cerca de 250 millones de estadounidenses podrán elegir a sus representantes en el Congreso. En la Cámara de Representantes se renovarán los 435 escaños, cuyos titulares ejercerán periodos de dos años. En el Senado, en cambio, estarán en disputa 35 de los 100 puestos, equivalentes a cerca de un tercio de la cámara, con mandatos de seis años.
Estado actual del oficialismo
Actualmente, el Partido Republicano, al que pertenece Trump, controla las dos cámaras legislativas. En la Cámara de Representantes cuenta con 220 legisladores, frente a 215 demócratas, mientras que en el Senado mantiene una mayoría de 53 frente a 47. Esta composición le permite al oficialismo respaldar las iniciativas del Ejecutivo y avanzar en su agenda legislativa.
La oposición necesita conseguir los escaños suficientes para alcanzar la mayoría y modificar el equilibrio político en el Congreso. Por ello, la contienda también pondrá a prueba uno de los principios centrales del sistema institucional estadounidense: la separación y el equilibrio de poderes.
El resultado tendrá consecuencias directas sobre la capacidad de acción del Gobierno:
- La Cámara de Representantes puede bloquear o modificar proyectos impulsados por el Ejecutivo, además de supervisar determinadas decisiones de la Administración.
- El Senado, por su parte, tiene atribuciones para investigar la gestión de las agencias federales, interrogar a funcionarios del Gobierno y aprobar o rechazar los nombramientos del gabinete presidencial y otros cargos de alto nivel.
La jornada electoral no se limitará a la elección de congresistas. En 36 estados, los ciudadanos también acudirán a las urnas para escoger a sus nuevos gobernadores.
¿Cómo se vota en Estados Unidos?
El sistema electoral estadounidense contempla distintas modalidades para ejercer el derecho al sufragio. Los ciudadanos pueden votar presencialmente el día de las elecciones, acudir de forma anticipada a los centros habilitados o enviar su papeleta por correo. También existen mecanismos para quienes residen fuera del país, forman parte de las Fuerzas Armadas o se encuentran lejos de su domicilio durante el proceso electoral.
Estas opciones y sus condiciones no son uniformes. Cada estado establece sus propias reglas, plazos y requisitos, por lo que el procedimiento cambia de una jurisdicción a otra. Además, en la mayoría de los estados los ciudadanos deben registrarse previamente para votar, aunque existen lugares que permiten completar el registro y emitir el sufragio el mismo día de los comicios.
Una de las alternativas es el voto por correo. Bajo esta modalidad, los electores registrados reciben una papeleta en la dirección de su domicilio, marcan sus preferencias y la envían de regreso a la autoridad electoral correspondiente, de acuerdo con las instrucciones y los plazos establecidos en cada estado.
Otra opción es el voto anticipado, que permite sufragar antes de la fecha oficial de las elecciones. Para ello, las autoridades habilitan periodos y lugares específicos. Esta modalidad se realiza de manera presencial, pero en fechas previas a la jornada electoral.
Por último, existen procedimientos especiales para los estadounidenses que viven en el extranjero y para los integrantes de las Fuerzas Armadas destinados fuera del país. También se contempla el voto en ausencia (absentee voting), dirigido a quienes no pueden acudir a su centro electoral habitual durante la jornada. Las condiciones para solicitar, recibir y devolver estas papeletas dependen igualmente de las normas de cada estado.