La bancada de la Revolución Ciudadana resolvió separar de manera inmediata a la asambleísta Annie Muñoz, en medio de tensiones internas vinculadas a la disputa por la titularidad de una curul en la Asamblea Nacional.
La organización política justificó la decisión al señalar que la actuación de Muñoz, al rechazar la principalización de Priscila Schettini, contraviene los principios que rigen al movimiento. Según el bloque, este tipo de acciones afectan la coherencia interna y debilitan la representación política.
El pronunciamiento se produjo luego de que, el pasado 2 de marzo, Muñoz enviara un oficio en el que cuestionaba el retorno de Schettini al cargo. Frente a esto, la bancada sostuvo que no permitirá decisiones que desconozcan la voluntad popular ni las normas democráticas.
Además, el bloque volvió a expresar su desacuerdo con el Consejo de Administración Legislativa (CAL), al que cuestiona por haber actuado de manera irregular en este caso. En ese contexto, insistió en que Schettini debe ser restituida en su curul.
El origen del conflicto
Priscila Schettini fue electa como asambleísta nacional, pero no pudo asumir funciones inicialmente debido a la suspensión de sus derechos políticos, dispuesta por el Tribunal Contencioso Electoral tras una denuncia presentada por la exfiscal Diana Salazar.
Ante esa situación, su alterno, Santiago Díaz, ocupó el cargo. Sin embargo, tras su detención en un caso judicial, Annie Muñoz pasó a ocupar el puesto. Posteriormente, Schettini recuperó sus derechos y solicitó retomar sus funciones como titular.
El conflicto se profundizó cuando el CAL, presidido por Niels Olsen, resolvió principalizar a Muñoz tras considerar que existió abandono del cargo por parte de Díaz. No obstante, esta interpretación es rechazada por Schettini, quien sostiene que nunca se configuró una ausencia definitiva que justificara esa decisión.