De los ocho cambios del gabinete de Daniel Noboa en Ministerios y Secretarías, el perfil que más llama la atención es el de Nataly Morillo como ministra de Gobierno. Morillo reaccionó al nombramiento a través de sus redes sociales, y señaló que promover el diálogo político y fortalecer la democracia serán dos de los ejes a cumplirse bajo su gestión.
Pero los desafíos en términos políticos, según Héctor Muñoz, exasambleísta y analista, son varios. Uno de ellos, volver a la génesis del Gobierno: que el anti tiene un techo y que el pro es amplio, para buscar conversaciones y acuerdos con otros sectores.
Si bien consideró que el perfil de Morillo no es el mejor, sobre ella deben recaer tres características o líneas de acción: generar confianza a otros grupos políticos, tener poder de decisión y gestionar lo necesario para no perder la mayoría del oficialismo en la Asamblea Nacional.
Para Jorge Peñafiel, exasambleísta por Construye, Morillo es una persona de confianza, pero no deja la seguridad de ser la más capaz para tender puentes y generar acuerdos, y tener una vinculación directa con sectores ciudadanos y grupos juveniles.
"No solo está para armar mayoría en la Asamblea. Tiene que ser el del bienestar del Presidente", dijo.
Un Gabinete "sin respuesta"
El Gobierno "no ha dado respuesta" con los cambios de su gabinete, consideró Muñoz, al señalar que "reciclar" a sus funcionarios o posicionar a personas no especialistas en el ramo envía un mensaje incorrecto a la ciudadanía. Entre ellos, que el Presidente de la República busca "gobernar con sus amigos", que no tiene un equipo claro o que las personas valiosas y capacitadas se negaron a sumarse a su propuesta.
Incluso, precisó, la modificación en el gabinete presidencial debería haber apuntado a la ejecución presupuestaria. Es decir, mientras menos gestión y menos recursos utilizados, mayores repercusiones debió adoptar el Primer Mandatario.
"El presidente debería quitarse las gafas (...) Sienta, escuche a la gente".
Un criterio similar compartió Jorge Peñafiel, quien calificó como una "mala respuesta" al cambio del gabinete ministerial. Por ello, hizo un llamado al Gobierno a rectificar de manera inmediata y colocar en sus filas a personas idóneas con objetivos adecuados al frente de sus Carteras de Estado.
"Una crisis de gabinete no está para seguir engañando. Es para cambiar y dar un mensaje diferente", enfatizó.
Temas pendientes
Reactivar la producción y atraer inversiones son, según Héctor Muñoz, dos de los pendientes del Gobierno, tras el revés electoral. Esto, debido a la incertidumbre generada en el mercado internacional ante la posibilidad de instalarse una Asamblea Constituyente. Ahora, dijo, las acciones deben centrarse en recuperar dichos recursos.
Dichas gestiones, consideró, podrían impulsarse desde la Asamblea Nacional aprovechando la mayoría oficialista, y abriendo la posibilidad a acuerdos con otras fuerzas políticas.
"Desde lo político es una oportunidad extraordinaria y desde lo real también. No buscará al sector duro del correísmo para un acuerdo", precisó.
Por su parte, Jorge Peñafiel señaló que trabajar en recuperar la seguridad jurídica será uno de los desafíos del Gobierno, pese a que, en ocasiones, se saltó la ley y la Constitución para la aprobación de normativas impulsadas desde el Ejecutivo.
Para esto, dijo, se requiere una "gran convocatoria nacional a las fuerzas democráticas". Además, consideró que la victoria del 'NO' no podría atribuirse al correísmo, sino que se trata de un rechazo masivo a la clase política del país.
"El 'NO' se lo dio a las dos grandes fuerzas que polarizan la política nacional", puntualizó.
Mira la entrevista completa