Depurar el sistema de partidos políticos, transparentar los gastos electorales y modificar el sistema de asignación de escaños fueron los 3 ejes principales de las reformas al Código de la Democracia, aprobadas en la Asamblea Nacional con 125 votos.
Entre otras disposiciones, la medida plantea garantías a los principios de equidad de género, paridad y no discriminación hacia la mujer en los procesos de selección de los miembros del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Contencioso Electoral. Con esto, en dos días hábiles, el proyecto será remitido al Ejecutivo para la sanción u objeción.
El Partido Social Cristiano (PSC) fue una de las organizaciones políticas en votar en contra de las reformas al Código de la Democracia. El PSC consideró que el método D'Hondt otorga una "sobre representación" a organizaciones con mayor número de votos, al mismo tiempo que perjudica a las minorías.
El partido también apuntó a ADN y el correísmo de consolidar un "acuerdo" para aprobar las reformas que, a su criterio, atentarían contra la Constitución. Esto, debido a que la Asamblea Nacional está impedida de hacer reformas legales en materia electoral hasta que termine el proceso electoral, en el que se declaró el CNE en noviembre del año pasado.
Pese a que el movimiento CREO no tiene presencia en la Asamblea Nacional, también rechazó las reformas al Código de la Democracia. De acuerdo con la organización, la normativa podría regresar al país a la "época de las aplanadoras" con altos vicios de prácticas autoritarias. Además, apuntó a la Revolución Ciudadana y al oficialismo de intentar "perpetuarse en el poder".
Como un "gran retroceso", así calificó la asambleísta de Pachakutik, Mariana Yumbay, a las reformas aprobadas al Código de la Democracia. Consideró que, lejos de ser un motivo para congratular, la normativa vulneraría el principio de pluralidad establecido en la Constitución.
Insistió en que, en esta línea, se afectaría principalmente a organizaciones políticas pequeñas que no contienen el poderío necesario para enfrentar a grandes estructuras.
"ADN y Revolución Ciudadana tendrán todo el control", advirtió.
Para Yumbay, "no es fácil" competir con organizaciones políticas como el oficialismo y el correísmo, las cuales desde sus bases económicas tienen mayor presencia en los distintos territorios del país. Por ello, enfatizó en que no se trata ni siquiera de la formación de cuadros de partidos y movimientos, sino de la capacidad económica que estos tengan para promocionarse.
Por otro lado, lamentó que dentro de las reformas no se haya considerado una sanción para los denominados "camisetazos", una práctica recurrente en la Asamblea Nacional, una vez que se instala el nuevo periodo.
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