Según la empresa, la decisión responde a la necesidad de ofrecer un soporte extendido en un contexto donde millones de dispositivos en todo el mundo todavía funcionan con Windows 10, a pesar del impulso que ha tenido Windows 11 desde su lanzamiento.
Entre las novedades de la actualización se incluyen:Refuerzos en ciberseguridad para prevenir ataques cada vez más sofisticados.Optimización del rendimiento para garantizar mayor velocidad y eficiencia. Compatibilidad ampliada con aplicaciones y programas actuales.
Microsoft explicó que esta oferta no tendrá costo para los usuarios con licencias originales de Windows 10, quienes recibirán la actualización de manera progresiva a través del sistema de Windows Update.
Expertos en tecnología destacan que esta decisión extiende la vida útil de equipos antiguos, retrasando la necesidad de adquirir nuevos dispositivos y favoreciendo a millones de usuarios en países donde la renovación tecnológica es más lenta.
Con esta iniciativa, Microsoft busca mantener su compromiso con la seguridad y experiencia de los usuarios, al mismo tiempo que consolida su estrategia de transición hacia Windows 11. La actualización gratuita se convierte en una oportunidad clave para que millones de computadoras en todo el mundo se mantengan vigentes, seguras y funcionales en el ecosistema digital actual.