WhatsApp introdujo un nuevo tipo de cuenta diseñado para menores de 14 años, que solo permite funciones básicas como mensajes y llamadas. La idea es que los niños puedan comunicarse con familiares o amigos, pero en un entorno más seguro y controlado por sus padres.
Para activar esta cuenta, el padre o tutor debe vincular el teléfono del menor con su propio dispositivo durante la configuración inicial. De esta forma, ambas cuentas quedan conectadas y el adulto puede supervisar la actividad desde su propio WhatsApp.
Una vez configurada, los padres pueden decidir quién puede contactar al menor, a qué grupos puede unirse y revisar las solicitudes de mensajes de personas desconocidas. También reciben alertas si el niño cambia su foto de perfil, su nombre o crea un nuevo grupo.
Además, algunas funciones quedan bloqueadas para proteger al menor. Las cuentas no incluyen herramientas como canales, estados o funciones de inteligencia artificial, y las conversaciones siguen protegidas con cifrado de extremo a extremo.
Con esta medida, Meta busca responder a las preocupaciones sobre la seguridad de los niños en internet y dar a las familias más control sobre el uso de las aplicaciones de mensajería.
La función se implementará de forma progresiva en diferentes países durante los próximos meses.